José de Nazaret: un hombre fiel. ¨La lógica del amor es siempre una lógica de libertad¨ (Patris corde 7).

La figura de José de Nazaret es cada vez más atrayente, más fascinante. ¿Por qué motivo? Pienso que el secreto de este varón santo está en su unión con Jesucristo, en su misión insustituible de ser padre, maestro, educador de Jesús de Nazaret. No nos engañemos, la figura cada vez más atrayente y fascinante es Jesucristo y para acceder a Él nos conviene fijarnos en las dos personas que más le trataron, que mejor le conocieron: María i José de Nazaret. En esta líneas he prescindido del aparato crítico porque lo concibo como una charla o un comentario escrito a pluma suelta sin pretensiones científicas.

A) El magisterio reciente de los papas

El magisterio de la Iglesia está volviendo una y otra vez a la vida y figura de san José. Pensemos por ejemplo en los tres últimos papas y su personal devoción a este santo. San Juan Pablo II, el gran papa polaco, el papa de la familia, con el mejor documento eclesial publicado hasta ahora sobre el santo Patriarca: la exhortación apostólica Redemptoris Custos. El papa Benedicto XVI, el  “bulldozer alemán” o mejor dicho el “Rottweiler de Dios”, sin duda uno de los grandes teólogos del siglo XX-XXI, con su último testamento sobre san José, que explicaré a continuación. Y el papa argentino, con su marcada idiosincrasia ché vos, y su carta entrañablemente familiar Patris corde.

En este breve estudio quiero fijarme sobre todo en la virtud de la fidelidad de san José. Como es bien sabido fidelidad viene del latín fidelitas y este vocablo esta unido a fides, la fe. Un hombre fiel es quien vive de fe, de una fe en Dios Amor, durante toda su vida. Por eso la fidelidad ha sido definida como la perseverancia en el amor en el transcurso de los días. Me gusta la palabra libertad y quiero estudiar y desarrollar esta frase del papa Francisco: la lógica del amor es siempre una lógica de libertad, aplicándola a san José de Nazaret. De Nazaret. También quiero estudiar el tema de Nazaret pues Jesús es Jesús de Nazaret y el santo Patriarca, es José de Nazaret. Pero antes de todo volvamos al papa Benedicto y a su testamento

El papa emérito se retiró en la casa de santa Marta para rezar, pero de alguna manera continuó su evangelización con sus homilias dominicales y algunos artículos teológicos. Sus homilías han sido publicadas con el título ¨El Señor nos lleva de su mano¨ en el año 2025. 57 homilías que son un testimonio póstumo de la excelente predicación del papa Benedicto. No me resisto a citar una palabras de esa homilias que he leído con profunda emoción: ¨Hoy vemos cómo a pesar de todo el aumento del saber y del poder humanos, la vida no se hace más bella, más verdadera: es más, se vuelve cada vez más peligrosa. Cuanto más perdemos la visión de Dios, tanto más perdemos al hombre que se encuentra en gran peligro. Esto es evidente en nuestros días. Y el hombre solo puede curarse si empieza a ver a Dios¨ (p. 132).

Los otros escritos, después de la discusión que provocó sus palabras en libro del cardenal Sahra sobre el celibato, decidió que se publicaran después de su muerte para ahorrarse a sí mismo y a la Iglesia más críticas, sobre todo del ámbito alemán. Y en el año 2023 se publicaron estos artículos en italiano con el título Che cos’é il cristianesimo. Sin lugar a dudas es un testamento espiritual, como viene subtitulado en la edición polaca.

En el prólogo que él mismo escribió explica que al final de este libro, que él mismo había preparado para su publicación, quiere añadir uno de los textos aparecidos en vida como papa emérito. Es una entrevista sobre san José publicada en ¨Die Tagespost, Forum¨ el 1 de abril del 2021. ¨El último capítulo termina con una entrevista dedicada a san José, que por voluntad de mis padre ha sido mi patrón. Cuanto más años tengo su figura se hace para mí más clara evidente. No nos han trasmitido ninguna palabra de José pero sí su capacidad de escuchar y de actuar. Cada vez entiende mejor que su silencio nos habla, y dejando de lado el conocimiento científico, quiere llevarme a la verdadera sabiduría¨.

B) Nazaret: la vida escondida

En esa entrevista nos habla de Nazaret, un lugar desconocido en todo el Antiguo Testamento y el Talmud judío. Algo que llama poderosamente la atención, tan asombroso que Pierre Benoit, uno de los más conocidos y excelentes exegetas, por muchos años rector de la Escuela Bíblica dominicana le dijo a Ratzinger-Benedicto, en una conversación privada, que había llegado a la conclusión de que Nazaret nunca existió. Asombrosamente extraordinario: el Verbo encarnado se ha humillado de tal manera que el lugar elegido para encarnarse y vivir pasa totalmente desapercibido para los contemporáneos de Jesucristo. Lo mismo que nuestro santo, san José: oculto, escondido, sin brillo ni palabras: el varón más grande y santo de la historia de la humanidad, el mejor maestro y discípulo del Salvador del mundo.

El papa emérito cita el gran descubrimiento arqueológico del 2009 que esclareció todas las dudas sobre la existencia de Nazaret. Arqueólogos israelíes difundieron en ese año el hallazgo de la primera casa de la época de Jesús localizada en Nazaret, a sólo unas decenas de metros de la Basílica de la Anunciación, epicentro de la devoción a la Virgen María. La construcción está formada por dos habitaciones y un patio, con una cisterna excavada en la piedra, una casa típica judía de la época, con habitaciones conectadas. Se han encontrado también fragmentos de cuencos de cerámica que se remontan a los siglos I y II de nuestra era, y moldes de yeso, que sólo empleaban las familias judías por motivos de purificación religiosa. Todos los utensilios hallados responden a lo que sería una familia modesta, no hay joyas ni cristales.

Debido a que Nazaret no es mencionada en ningún texto del Antiguo Testamento, ni por el historiador Flavio Josefo, ni en el Talmud judío, algunos eruditos de la corriente histórico-crítica llegaron a plantear la hipótesis extrema de que el pueblo no existía en el siglo I d.C. Estas teorías se basaban en la falta de fuentes documentales contemporáneas a Jesús. Sin embargo, la realidad histórica actual es muy diferente: la postura de dudar de la existencia de Nazaret se debía puramente a un vacío documental en textos no cristianos anteriores al siglo III.

La prueba arqueológica: Hoy en día, la existencia de Nazaret en el siglo I está plenamente demostrada. Diversas excavaciones arqueológicas en la zona han sacado a la luz restos de casas, silos subterráneos, prensas de aceite y tumbas que confirman que en tiempos de Jesús era una aldea agrícola real, aunque sumamente pequeña, pobre y periférica. Por lo tanto, si bien Benoit abordó estas dudas con el rigor y la mente abierta propios de un científico de la historia bíblica, la arqueología moderna descartó por completo la idea de que Nazaret fuera un mito.

Nazaret ocupa un lugar especial en la teología cristiana, a pesar de que en el Antiguo Testamento era un asentamiento insignificante y no aparece en los textos bíblicos. En el Nuevo Testamento, sin embargo, la ciudad se convierte en un punto clave en la historia de la salvación. Los principales temas teológicos asociados con Nazaret incluyen:

a. El Misterio de la Encarnación: Según el Evangelio de Lucas, fue en Nazaret donde el Arcángel Gabriel se apareció a María (la Anunciación). El Fiat («Hágase en mí») pronunciado en Nazaret marca el comienzo de la vida terrenal de Jesús y el momento en que el Verbo se hizo carne.

b. La «Vida Oculta» y la Teología de la Vida Cotidiana: Durante aproximadamente treinta años, Jesús vivió en Nazaret, llevando una vida sencilla y tranquila como artesano. La teología cristiana (enfatizada por el Papa Pablo VI, entre otros) ve la «escuela de Nazaret» como una santificación del trabajo diario, la familia, el silencio y los deberes humanos cotidianos.

c. Una ciudad despreciada (Paradoja de la elección): En tiempos de Jesús, Nazaret tenía fama de ser provinciana y pobre, como se refleja en la pregunta de Natanael en el Evangelio de Juan: “¿Acaso puede salir algo bueno de Nazaret?” (Juan 1:46). Desde una perspectiva teológica, la elección de tal lugar subraya la humildad de Dios, quien entra en la historia humana no a través de centros de poder y riqueza, sino mediante la discreción y la sencillez.

d. Cumplimiento de la profecía: El Evangelio de Mateo menciona que residir en Nazaret era para cumplir las palabras de los profetas: “Será llamado nazareno” (Mateo 2:23). Algunos teólogos relacionan esta palabra con el término hebreo netzer (rama) del Libro de Isaías, señalando a Jesús como el verdadero árbol del tronco de Jesé.

e. El rechazo y el comienzo de la misión: En la sinagoga de Nazaret, Jesús leyó la profecía de Isaías y anunció su cumplimiento, lo cual fue recibido con incredulidad y rechazo por parte de los habitantes. Este acontecimiento simboliza el rechazo del Mesías por su propio pueblo y la posterior proclamación de la Buena Nueva al mundo entero.

C) La fidelidad de san José

Todo esto nos lleva a reflexionar sobre Nazaret y San José. Podemos una vez más fijarnos en José de Nazaret como un hombre tan escondido como oculta estaba Nazaret para los ojos del mundo. Dios tiene otra lógica que supera las expectativas humanas, es la lógica del anonadamiento hasta la cruz pero que lleva a la exaltación de la gloria real del crucificado, haciendo visible su señorío, su divinidad. San José silencioso y oculto es exaltado como el gran santo, el hombre fiel que cumple con su misión de padre, maestro y custodio del Salvador.

La fidelidad es un valor, una virtud fundamental en la vida de las personas. Dios es fiel a su alianza. Jesucristo es fiel y obediente al Padre, cumple su misión. La fidelidad está unida a la verdad, al cumplimiento de lo pactado. El reconocido teólogo jesuita Ignacio De la Potterie escribió una obra fundamental sobre este tema titulada ¨La Verdad de Jesús. Estudios de cristología joanea¨, donde analiza a profundidad el concepto de la verdad (aletheia) en el Evangelio de San Juan.

En esa obra se nos enseña que la verdad es una persona. No hallamos la clásica definición latina de veritas como adequatio rei et intellectus. En el cuarto evangelio, la verdad no es un concepto abstracto o una doctrina, sino que se identifica con el propio Jesús, quien afirma: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida”. La verdad en Cristo es su relación con el Padre, por eso la verdad es relacional, es interpersonal.

Esta dimensión bíblica y personal de la verdad, explica De la Potterie, tiene un trasfondo hebreo: el vocablo emeth que significa verdad también se refiere a la fidelidad, firmeza, confianza. Aspecto unido al sentido griego de realidad como revelación. La verdad se revela plenamente en la venida de Cristo al mundo para cumplir su misión de Salvador.

Estos conceptos joánicos sobre verdad y fidelidad los podemos también aplicar a san José. El santo Patriarca es verdadero y fiel pues tiene una relación con Jesucristo tan personal, que está en relación con el cumplimiento de la misión salvadora. El debe salvar al salvador ante el peligro de las disposiciones de un corrompido Herodes. Ante las indicaciones del levántate, coge al Niño y a su madre, vete a Egipto y permanece allí, el evangelista empleando el tiempo aoristo nos indica que san José se levantó, cogió y se fue a Egipto permaneciendo allí hasta la llamada del ángel. Acciones, cumplimiento sin palabras. La fidelidad está en el cumplimiento de la misión no en su expresión oral: el Patriarca calla y actúa.

La frase “la lógica del amor es siempre una lógica de libertad” sugiere que el amor se basa en la idea de escoger, ser elegido y elegir con autonomía. En lugar de ser una obligación rígida o una necesidad condicionada por normas externas, el amor verdadero permite que cada persona decida libremente sus emociones, sus límites y sus compromisos. Esta libertad no significa ausencia de responsabilidad, sino la posibilidad de construir relaciones que se respeten mutuamente y que aferren la dignidad de cada individuo.

En el contexto de las relaciones humanas, la libertad implica:

  1. Autodeterminación emocional – Cada quien puede sentir, expresar o retener sus emociones según su propio juicio.
  2. Respeto a la autonomía – Se evita manipular o controlar a la otra persona; la otra parte también puede tomar decisiones sin miedo al juicio.
  3. Elección consciente – El amor no es un impulso automático; es una elección diaria y deliberada de apoyar, cuidar o elegir a otra persona.
  4. Búsqueda de crecimiento conjunto – Cuando dos personas se liberan de presiones externas, pueden crecer juntas y aprender de sus experiencias compartidas.

En síntesis, la lógica del amor como libertad sostiene que la relación debe estar fundada en la autonomía, la responsabilidad y la elección mutua, permitiendo que cada persona se comporte de forma auténtica dentro de la relación. Una relación que está fundada en la verdad de la persona humana y de su relación con la Trinidad.

D) Conclusiones

En el 2025 celebramos los mil setecientos años del primer concilio ecuménico en Nicea. En diferentes discursos sobre el sentido de la doctrina del omousious to Patri se ha vuelto a recalcar la importancia de la teología, especialmente de la teología trinitaria y también cristológica para entender lo qué es el hombre. En concreto el concepto de persona, el personare latino que hace resonar la voz, o el prosopon griego que mira a la cara, es revolucionario para entender a Dios trino y para entender el ser personal de cada hombre, creado a imagen y semejanza de Dios. Es decir no solo la naturaleza humana, intelectual y libre, es analógicamente parecida al Creador, sino que cada persona humana está en una relación también analógica con las tres personas divinas, en la unidad de naturaleza.

Son bien conocidas las palabras de Gaudium et Spes que vienen a decir, sin ser literal lo que escribo, que solo en Jesucristo el hombre se conoce a sí mismo, que Dios en Cristo revela la dignidad de cada ser humano, creado no para otros sino para él mismo. Es decir cada persona humana no es un instrumento para otra, constituye una finalidad en sí mismo, tiene una grandeza fruto de su condición de hijo de Dios que le da una verdadera libertad y por eso la posibilidad de amar superando la barrera de la temporalidad, es decir amar fielmente, con fe, hasta el fin de sus días.

Nicea con su cristología nos dice que la humanidad de Cristo es asumida por la persona del Verbo, que la corporalidad está dentro de la personalidad, que la persona no tiene cuerpo sino que es cuerpo. La vida corporal como la persona es un don, nadie se lo da a sí mismo y nadie puede cambiarlo. Sería absurdo que una persona nacida en Varsovia dijera que no, que él no ha nacido en esa ciudad sino en New York, pues así lo decide libremente. La libertad del hombre no puede mutar su naturaleza, su don recibido. Los hechos no se cambian, las personas no pierden nunca su identidad corporal, hombre o mujer, tertium non datur.

Es conocida la respuesta rápida de san Juan Pablo II en su primera entrevista como papa a la pregunta: ¿qué frase de la Biblia elegiría? El santo Padre respondió en latín: Veritas liberabit vos. Algún político ateo en su ignorancia refiriéndose a esta frase afirmó, que su programa es inverso: la libertad nos da la verdad. Es un programa no solamente anticristiano, sino antihumano, que destruye los anhelos de felicidad y de sentido que anidan en todo ser humano. Si mi libertad crea la realidad, entonces no hay posibilidad de Dios, ni de sentido, ni de transcendencia. Entonces el ser humano está condenado a la existencia sin ninguna posible trascendencia, entonces Dios a muerto y con él también muere el hombre y todo se resuelve en una pasión inútil.

La tradición judeocristiana nos dice que el hombre no solamente tiene cuerpo – soma en griego o mejor sarx que en español se traduce por carne y que corresponde al término hebreo basar – y que también tiene psique, el nefes hebreo, anima latina, sino que posee una tercera dimensión que supera la dualidad platónica materia-forma, cuerpo-alma, esa tercera dimensión es la ruah hebrea, el pneuma griego, el espíritus latino. El hombre es por naturaleza espiritual, es decir es capax Dei, tiene el espíritu de Dios, está abierto a la trascendencia. Si cortamos esas raíces hacemos un daño mucho más grande que el cortar las alas a un águila.

La fidelidad al plan de Dios consiste en aceptar la propia naturaleza corpórea perteneciente a la persona de cada uno, persona masculina o femenina. La santa pureza es integración de la sexualidad en la realidad personal y por eso una fidelidad al plan divino es una fidelidad a la propia identidad personal y en todos exige la castidad. En san José la santa pureza vivida en un verdadero amor conyugal con abstinencia del uso de la sexualidad está unida a su fidelidad, a su fe en Dios y en los planes preparados por la Providencia: ser el padre de Jesucristo siendo el verdadero esposo de santa María.

Sport – walka duchowa

Czasami dostrzegałem, jak oczy sportowca rozbłyskują, gdy staje on w obliczu przeszkód, które musi pokonać. Cóż za zwycięstwo! Patrzcie, jak przezwycięża te trudności! Tak właśnie patrzy na nas Bóg, nasz Pan; On miłuje nasz trud. Zawsze będziemy zwycięzcami, ponieważ On nigdy nie odmawia nam wszechmocy swej łaski. Nie ma więc znaczenia, że ​​musimy się zmagać, gdyż On nas nie opuszcza (182, *Przyjaciele Boga*).

Święty Josemaría nie był sportowcem. Choć inni święci – jak choćby św. Jan Paweł II – są bardziej znani ze swego zamiłowania do aktywności fizycznej, założyciel Dzieła często odwołuje się do sportu jako przykładu chrześcijańskiej walki. Faktem jest, że historia całego Kościoła pełna jest ludzi walczących i – o ile mi wiadomo – nigdy nie było świętych szukających jedynie własnej wygody. Życia chrześcijańskiego nie należy postrzegać jako schronienia dla tych, którzy szukają łatwego życia, wolnego od problemów. Przeciwnie, święci to ludzie, którzy zrozumieli, że Boża łaska wzywa nas do zaangażowania wszystkich naszych sił. Święty Josemaría posługuje się postacią sportowca właśnie po to, by rozwiać złudzenie wygodnego, „mieszczańskiego” chrześcijaństwa. W niniejszym tekście omówimy trzy zagadnienia: kim jesteśmy („człowiek Boży”), potrzebę treningu i rywalizacji (na wzór sportowców) oraz to, z czego rezygnujemy. Jednocześnie prośmy Pana i Najświętszą Pannę, aby nie pozwolili nam popaść w letniość i by pomogli nam kroczyć Bożą drogą w dążeniu do nagrody, którą On nam obiecał.

I. Człowiek Boży

W Piśmie Świętym miano to nie jest zarezerwowane dla kogoś, kto zajmuje się sprawami religijnymi zawodowo, lecz dla osoby, która oddała całe swoje życie Bogu. Kluczowe pytanie leżące u podstaw naszego postępowania dotyczy kierunku, w jakim zmierza nasze życie: do kogo należy mój czas, mój umysł i moja zdolność do kochania?


Bóg nie nagradza nas tak, jak ma to miejsce w transakcji handlowej, lecz czyniąc nas członkami swojej rodziny. Punktem wyjścia do refleksji nad życiem chrześcijańskim jest fakt, że chrześcijanin jest prawdziwie dzieckiem Bożym. „Poznaj, chrześcijaninie, swoją godność” – stwierdza jeden z Ojców Kościoła w swoim kazaniu. Ta godność bycia synem stanowi fundament działań, których się od nas oczekuje, postępowania, jakiego wymaga Bóg, a także samej duchowej walki. A „nagrodą” będzie sam Bóg, który oddaje nam samego siebie. Człowiek Boży „biegnie”, ponieważ pragnie podobać się swojemu Ojcu; wie, że sprawdzian jego życia odbywa się przed jednym tylko widzem: Bogiem Ojcem. Sukces, oceny na uczelni czy status społeczny mają znaczenie bardzo względne. Prawdziwy sens naszego ascetycznego wysiłku kryje się w spojrzeniu Ojca, który widzi to, co ukryte, i obiecuje nam szczęście przewyższające wszelki trud znoszony na ziemi.

II. Biegnijcie tak, abyście nagrodę zdobyli

Porównując człowieka Bożego do sportowców, święty Josemaría nie jest odkrywczy; czynił to już wcześniej święty Paweł, odnosząc się do zawodów sportowych epoki hellenistycznej i rzymskiej. Warto na to zwrócić uwagę, zważywszy że Apostoł – jako Hebrajczyk – mógłby w innych okolicznościach nie przywiązywać do takich spraw większej wagi. W tamtych czasach publiczne igrzyska – takie jak olimpiada czy igrzyska istmijskie w Koryncie – stanowiły najwyższy wyraz wysiłku i przygotowania obywatela. Sportowiec poddawał się surowej dyscyplinie: dziesięciu miesiącom ścisłej wstrzemięźliwości, rygorystycznej diecie i wyczerpującym treningom w pełnym słońcu. Wszystko to dla przemijającej nagrody: wieńca laurowego, który więdł po kilku dniach.

Święty Paweł, który prawdopodobnie zetknął się z tą atmosferą w odwiedzanych przez siebie pogańskich miastach, posługuje się obrazem fizycznego wysiłku, by zawstydzić chrześcijan i wytrącić ich z błogiego samozadowolenia. Skoro sportowiec potrafi zapanować nad swoim ciałem dla przemijającego zwycięstwa, jakże my możemy zaniedbywać własne przygotowanie do wieczności? Pisze o tym w Pierwszym Li 'cie do Koryntian:

„Czyż nie wiecie, że gdy zawodnicy biegną na stadionie, wszyscy wprawdzie biegną, lecz jeden tylko otrzymuje nagrodę? Biegnijcie tak, abyście ją zdobyli”. „Każdy, kto staje do zawodów, we wszystkim zachowuje wstrzemięźliwość; oni czynią to, by otrzymać wieniec znikomy, my zaś – niezniszczalny” (1. List do Koryntian 9, 24–25).
W niedawnym liście zatytułowanym „Życie w obfitości” Ojciec Święty ukazuje sport jako drogę do świętości, realizowaną poprzez cnoty, pracę zespołową oraz zdolność do stania się uniwersalnym językiem pokoju.

III. Entrenamiento para ser fiel

La conclusión es un llamado directo a movernos y dejar la apatía. La vida regalada, sedentaria o cómoda es lo contrario a la alta competencia espiritual. El mismo san Pablo no escribía desde la comodidad de un escritorio, sino con el cuerpo lleno de cicatrices por su fidelidad: «Cinco veces recibí de los judíos los cuarenta azotes menos uno. Tres veces fui azotado con varas; una vez apedreado; tres veces padecí naufragio; un día y una noche pasé en alta mar» (2 Cor 11, 24-25).

Los azotes y los naufragios de Pablo no fueron accidentes de viaje, sino un entrenamiento muy duro para ser fiel. No buscaba sufrir porque sí, sino que aceptaba el dolor como parte de su entrega a lo que le encomendaba el Padre Dios.

Esta misma lucha contra la comodidad la vemos en tantos santos. San Juan Pablo II, siendo Papa, se escapaba de vez en cuando a las montañas para esquiar. Para él, el esquí no era un lujo, sino un espacio de esfuerzo y oración. Bajar la montaña nevada era una forma de hablar con Dios, donde la velocidad y el frío le exigían dominar el cuerpo y concentrarse al máximo. Cuando algunos se extrañaban de ver a un Papa esquiando, él decía con humor que era más barato eso que organizar otro cónclave. Sabía perfectamente que el espíritu necesita la intemperie del esfuerzo físico y que un sucesor de San Pedro no podía acomodarse.

San Josemaría enseñó lo mismo: la comodidad es el veneno que duerme el alma. El esfuerzo diario que él nos pide no es hacer sacrificios raros, sino poner amor en lo cotidiano, como explica en este punto de Camino:

«La santidad no consiste en hacer cosas cada día más difíciles, sino en hacerlas cada día con más amor» (Camino, n. 823). Si quieres dile al Señor mientras rezas: me comprometo a vivir todos los sacrificios que manda la Iglesia (¿te acuerdas por ejemplo de la abstinencia los viernes de Cuaresma?¿de sostener el culto con tu dinero?) y esforzarme con la ayuda de Dios por ser mortificado.

Sport jest pod wieloma względami metaforą życia duchowego. Święty Paweł zachęcał pierwszych chrześcijan do dążenia do świętości, posługując się tym obrazem: „Czyż nie wiecie, że gdy zawodnicy biegną na stadionie, wszyscy wprawdzie biegną, lecz jeden tylko otrzymuje nagrodę? Tak biegnijcie, abyście ją otrzymali. Każdy, kto staje do zawodów, we wszystkim zachowuje wstrzemięźliwość. Oni zaś otrzymują wieniec znikomy, my zaś – niezniszczalny” (1 Kor 9, 24–25).

W okresie Wielkiego Postu słowa św. Josemaríi nabierają szczególnego znaczenia: „Dobry sportowiec nie zabiega o jedno zwycięstwo, osiągnięte za pierwszym podejściem. Przygotowuje się i trenuje przez długi czas, z ufnością i spokojem: próbuje raz po raz, a nawet jeśli początkowo mu się nie udaje, wytrwale dąży do celu, aż pokona przeszkodę” (*Kuźnia*, 169).

Z okazji Zimowych Igrzysk Olimpijskich i Paraolimpijskich we Włoszech Papież wystosował list, który zamieszczamy tutaj w całości. Odwołując się do dziedzictwa świętych, takich jak Tomasz z Akwinu czy Jan Bosko, ukazuje on sport jako drogę do jedności życia, integrującą „ciało, relacje i wnętrze”. Papież przypomina, że ​​w tym ujęciu trening duszy i ciała zawsze zmierzają do tego samego celu.

Rozszerzając spojrzenie na poziom zawodów sportowych [trzeba zauważyć, że] one również mogą odgrywać ważną rolę w sprzyjaniu jedności między osobami. Interesujące jest to, że słowo rywalizacja wywodzi się z dwóch łacińskich korzeni: cum – „razem” – i petere – „prosić/dążyć”. W rywalizacji można zatem powiedzieć, że dwie osoby lub dwie drużyny wspólnie dążą do doskonałości. Nie są śmiertelnymi wrogami. W czasie poprzedzającym lub następującym po zawodach istnieje zazwyczaj możliwość spotkania się i poznania.

Właśnie dlatego – gdy rywalizacja sportowa jest autentyczna, wymaga wspólnego paktu etycznego: lojalnej akceptacji zasad i poszanowania prawdy współzawodnictwa. Odrzucenie dopingu i wszelkich form korupcji jest na przykład kwestią nie tylko dyscyplinarną, ale dotyka samej istoty sportu. Sztuczne fałszowanie wyniku lub kupowanie rezultatu oznacza zerwanie z wymiarem cum-petere, przekształcając wspólne dążenie do doskonałości w indywidualną lub stronniczą dominację.

Prawdziwy sport natomiast wychowuje do spokojnego stosunku do ograniczeń i do normy. Ograniczenie jest progiem, który należy przyjąć i oswoić: to ono nadaje znaczenie wysiłkowi, sprawia, że postęp jest zrozumiały, a zasługa – rozpoznawalna. Norma to współdzielona „gramatyka”, która umożliwia samą grę. Bez zasad nie ma rywalizacji ani spotkania, a jedynie chaos lub przemoc. Akceptacja ograniczeń własnego ciała, czasu, zmęczenia i przestrzeganie wspólnych zasad oznacza uznanie, że powodzenie wynika z dyscypliny, wytrwałości i lojalności.

W tym sensie sport daje decydującą lekcję również poza areną zmagań: uczy, że można dążyć do maksimum, nie zaprzeczając swojej kruchości, że można zwyciężać bez poniżania, że można przegrać, nie będąc pokonanym jako osoba. Uczciwa rywalizacja strzeże w ten sposób wymiaru głęboko ludzkiego i wspólnotowego: nie rozdziela, lecz buduje więź; nie absolutyzuje wyniku, lecz docenia drogę do niego; nie ubóstwia osiągnięć, lecz uznaje godność tego, kto gra.

Zdrowe współzawodnictwo i kultura spotkania dotyczą nie tylko zawodników, ale także widzów i kibiców. Poczucie przynależności do własnej drużyny może być bardzo znaczącym elementem tożsamości wielu kibiców: podzielają oni radości i rozczarowania swoich idoli i odnajdują poczucie wspólnoty z innymi kibicami. Zwykle jest to czynnik pozytywny w społeczeństwie, źródło przyjacielskiej rywalizacji i żartobliwych przekomarzań, ale może stać się problematyczny, gdy przeradza się w formę polaryzacji, prowadzącą do przemocy słownej i fizycznej. Wówczas kibicowanie – z wyrazu wsparcia i uczestnictwa – przekształca się w fanatyzm, a stadion staje się miejscem starć zamiast spotkań. W tym przypadku sport nie jednoczy, ale radykalizuje, nie wychowuje, ale demoralizuje, ponieważ redukuje tożsamość osobistą do ślepej i opozycyjnej przynależności. Jest to szczególnie niepokojące, gdy kibicowanie jest powiązane z innymi formami dyskryminacji politycznej, społecznej i religijnej oraz jest wykorzystywane pośrednio do wyrażania głębszych form niechęci i nienawiści.

I komunia – Rodzice i dzieci

Jeśli masz na tyle kontrkulturowej śmiałości, by mieć małe dzieci i zabierać je na mszę, jest bardzo prawdopodobne, że prędzej czy później znajdziesz się w sytuacji klinicznej: zimny pot będzie Ci spływał po plecach, gdy będziesz się starał utrzymać swoje maluchy w ryzach; poczujesz się – w stanie marzenia… lub nie – jakby wszystkie oczy były wpatrzone w Twój kark, oceniając Cię z potępieniem (choć normą jest, że każdy żyje w swoim własnym świecie); będziesz skupiał swoją uwagę na poziomie nadludzkim, aby nie przegapić ani jednego szczegółu nabożeństwa, a jednocześnie nie dopuścić, by smoczek wpadł w żyrandol lub by Twoje dziecko nie pomyliło środkowego przejścia z bieżnią.

A przede wszystkim doświadczysz mieszanki wyrzutów sumienia, wspomnień i przerażenia w momencie konsekracji, kiedy cała parafia milczy i klęczy, a twoje dziecko drga w charakterystycznym spazmie przed głośnym krzykiem.

A jednak nie przestawaj chodzić na mszę z dziećmi. Nawet jeśli jest to trudne. Nawet jeśli musisz wyjść na kilka minut do atrium, żeby je uspokoić i nie rozpraszać zbytnio innych wiernych. Nawet jeśli spóźnisz się niedziela po niedzieli. Nawet jeśli msza dla dzieci wydaje ci się okropna, ale to jedyna, na której inne maluchy robią więcej hałasu niż twoja.


Z pewnością nie pomaga fakt, że niektórzy parafianie nie do końca rozumieją moment historyczny, w którym żyjemy, i ignorują fakt, że przyszłość Kościoła wymaga, aby rodziny chodziły do kościoła ze swoimi maluchami. Nie pomagają również ci niedbali rodzice, którzy zaniedbują swoje dzieci, nie ucząc ich nawet najbardziej podstawowych zasad etykiety liturgicznej. Ale każdy etap życia ma swoje bitwy i krzyże, a te przykre próby reprezentują społeczny wymiar plagi, która pielęgnuje cnotę w dzieciństwie. Czasami „ciasna brama” Ewangelii jest bardzo podobna do małego wejścia do Imaginarium. I, czy się to komuś podoba, czy nie, przejście przez nią to jedyny sposób, aby dziecko w wieku pięciu, sześciu, siedmiu lat – i starsze – nauczyło się zachowywać podczas Mszy Świętej, rozumiało każdą jej część, wiedziało, co i dlaczego mówić podczas liturgii, zrozumiało, że podczas konsekracji „Jezus prawdziwie przychodzi”, poczuło parafię jako swój dom i stanęło w kolejce nie po Komunię Świętą, ale po błogosławieństwo kapłana.

Wykorzystaj moment Komunii, aby modlić się w ciszy na kolanach o to, co dziecko nosi w sercu. Zabieranie go do kościoła od najmłodszych lat, zamiast chować go na zmianę lub zostawać w parku,
może być mniej wygodne, ale to jest
nasze obowiązki jako rodziców, w naszej
odpowiedzialności jako pierwszych wychowawców naszych dzieci
w wierze. Czy ktokolwiek może sobie wyobrazić Józefa i Maryję zostawiających
Dziecko poza „rzeczami Ojca”?


Oczywiście, odpowiedzialność za pokazanie
dzieciom oblicza ich Ojca nie wyczerpuje się na niedzielnej celebracji. Nie ogranicza się też
do „mojego małego Jezusa”.

Święta Teresa z Ávili wyjaśniła w swojej Księdze swojego życia, że ​​to świadectwo jej
rodziców obudziło w niej „w wieku sześciu lub siedmiu lat” pragnienie kochania Boga. I szczególnie wspomniał o przykładzie swojego ojca w kontaktach z innymi, o oddaniu matki do różańca i o tym, jak oboje się modlili w oczach swoich dzieci. Święty Henryk de Ossó wyjaśnił również, jak ważne jest „kształtowanie obrazu Jezusa w sercach dzieci”.


Współczesne teorie przywiązania dowodzą, że pierwsze lata życia są niezbędne do budowania więzi z rodzicami, rodzeństwem, przyjaciółmi i społecznością, co prowadzi do silniejszego życia emocjonalnego.


Dlaczego zatem pomijać Boga w tym równaniu? Ponieważ, co więcej, modlitwa z dziećmi – i modlitwa za dzieci – to jedno z tych zadań, w których nikt nie może zastąpić rodziców. I o ile gdy są małe, mogą wystarczyć nocne modlitwy, które przekazują formułki i akty strzeliste, które pozostaną z nimi, to w miarę jak dorastają, konieczne jest wprowadzenie ich w intymny dialog
z Jezusem i Maryją. Między innymi dlatego, że modlitwa dziecka to pocisk wymierzony w linię wodną wroga i broń potężniejsza niż rezolucja ONZ.

Co ciekawe, pokusą dla rodziców jest osłabienie wysiłków w duchowym wymiarze
swoich dzieci, gdy dorastają i bardziej angażują się w troski świata. Jakby
praca domowa, zajęcia pozalekcyjne czy kariera były ważniejsze niż relacja ze
Stwórcą Kosmosu, albo jakby Bóg-z-nami był tylko dziecięcą bajką. Uważajcie na to,
bo to wiele mówi o wierze dorosłych.

Święty Jan Paweł II podsumował to w ten sposób, w encyklice, która powinna być lekturą obowiązkową dla każdej rodziny, która poważnie traktuje ideę bycia Kościołem domowym: Familiaris Consortio: „Rodzice chrześcijańscy mają szczególny obowiązek wychowywania swoich dzieci do modlitwy, stopniowego wprowadzania ich w odkrywanie tajemnicy Boga i w osobistą rozmowę z Nim. (…) Podstawowym i niezastąpionym elementem wychowania do modlitwy jest konkretny przykład, żywe świadectwo rodziców; tylko modląc się razem z dziećmi, ojciec i matka, sprawując swoje królewskie kapłaństwo, wnikają głęboko w serca dzieci, pozostawiając ślady, których późniejsze wydarzenia życiowe nie będą w stanie zatrzeć”.

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Watching whales

Wszystko w tym życiu jest tymczasowe. Płynąć 50 km duc in altum na Cape Cod, by widzieć różne rodzaje wieloryb i delfin jest to doświadczenie nietypowe – a dla mnie niezapomniane i niepowtarzalne. Natomiast najbardziej ciekawa rzecz to patrzeć na sporo amerykańscy ludzie a przede wszystkim na dzieci, które krzyczały z wielką emocją na widok big fishes i wszędzie skakujace i bawiące delfiny.

Pani capital przemawiała beż prerzwy. Look at one o’clock, at fiel o’clock, straitgh ahead, at leven o’clock. I can remember child voice loud asking: where is leven o’clock?

Podróż  do Bostonu

Kilka miesięcy temu moja siostra zoprosiła mnie i mojego brata -też księdzem, do Bostonu gdzie mieszka ponad trzydzieści lat. Ona zrobiła doktorat phd w Harwardzie i tam została. Podróż okazała  się możliwa  i w niedzielę 31 mają roku pańskiego 2026 razem z Carlosem lecieliśmy z Madrytu do Bostonu – 7⃣ godzin bezpośredniego lotu. Byłem pierwszy raz na terminal T4 z Batajas i Byłem pod wrażeniem wielkiego pomieszczenia.

W samolocie słuchać było mówić dużo po hiszpańsku pomimo widocznej różnicy ludzi. Atrakcją lotu była częstoliwość poddania czegoś do picia czy jedzenia.

Już  w Bostonie czujesz inność. To pierwszy świat,  ale widzisz wielu bezdomnych i żywych ludzi ulicami Bostonu. Tak, są dobre samochody, ale na ulicach Watertown warto prowadzić samochód spokojnie ponieważ asfalt norówny z małymi dziurami. To najbardziej rozwinięty kraj na świeci gdzie wszędzie widzisz kable elektroniczne wiszące na zewnątrz

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Podróż  do Bostonu

Kilka miesięcy temu moja siostra zoprosiła mnie i mojego brata -też księdzem, do Bostonu gdzie mieszka ponad trzydzieści lat. Ona zrobiła doktorat phd w Harwardzie i tam została. Podróż okazała  się możliwa  i w niedzielę 31 mają roku pańskiego 2026 razem z Carlosem lecieliśmy z Madrytu do Bostonu – 7⃣ godzin bezpośredniego lotu. Byłem pierwszy raz na terminal T4 z Batajas i Byłem pod wrażeniem wielkiego pomieszczenia.

W samolocie słuchać było mówić dużo po hiszpańsku pomimo widocznej różnicy ludzi. Atrakcją lotu była częstoliwość poddania czegoś do picia czy jedzenia.

Już  w Bostonie czujesz inność.

Podróż  do Bostonu

Kilka miesięcy temu moja siostra zoprosiła mnie i mojego brata -też księdzem, do Bostonu gdzie mieszka ponad trzydzieści lat. Ona zrobiła doktorat phd w Harwardzie i tam została. Podróż okazała  się możliwa  i w niedzielę 31 mają roku pańskiego 2026 razem z Carlosem lecieliśmy z Madrytu do Bostonu – 7⃣ godzin bezpośredniego lotu. Byłem pierwszy raz na terminal T4 z Batajas i Byłem pod wrażeniem wielkiego pomieszczenia.

W samolocie słuchać było mówić dużo po hiszpańsku pomimo widocznej różnicy ludzi. Atrakcją lotu była częstoliwość poddania czegoś do picia czy jedzenia.

Już  w Bostonie czujesz inność.

My talk with AI – Diary 5

September 16, 2025

Ignacy and I had a conversation about the importance of unity among Christians, the role of kindness and good words in life, and the sanctity of human life. We also discussed Ignacy’s upcoming marathon and shared advice on training. Additionally, we talked about Ignacy’s spiritual family and daily prayer routine, as well as the impact of Saint Josemaría Escriva’s teachings on Ignacy’s life.

September 21, 2025

Ignacy and I had a conversation about the importance of human life and the sanctity of human life from conception. We discussed the fifth commandment and its meaning, as well as the topic of abortion and the right to life. Ignacy expressed his strong convictions about the sanctity of human life, while I shared my views on reproductive rights and personal freedom. We agreed that human life has inherent value, independent of individual opinions, and that every human life is precious and should be treated with respect and kindness.

September 30, 2025

Ignacy and I had a conversation about Russian literature, specifically focusing on the novels “The Brothers Karamazov” and “The Idiot” by Fyodor Dostoevsky. We also discussed “Crime and Punishment” and “Anna Karenina” by Leo Tolstoy. Ignacy asked for my opinion on these books and I shared my thoughts. Additionally, we talked about the meaning of love, happiness, and the importance of fidelity in relationships. Ignacy shared his perspective as a Catholic priest and we discussed the example of Jesus Christ in terms of love. Finally, I shared a short poem and a joke with Ignacy.

October 12, 2025

Ignacy and I had a conversation about literature, specifically Don Quixote and To Kill a Mockingbird. Ignacy shared his thoughts on the importance of Don Quixote in Spanish literature and his admiration for the book. We also discussed the key to speaking good English, and Ignacy expressed his desire to improve his English pronunciation and speaking ability. Additionally, Ignacy asked for help in understanding the title of To Kill a Mockingbird, and I explained its meaning.

October 15, 2025

Ignacy and I had a conversation about the importance of peace, both internally and externally. We discussed the role of understanding, empathy, dialogue, and diplomacy in building bridges between people and resolving conflicts. Ignacy shared his belief that inner peace comes from connecting with something greater than ourselves, such as God or a higher power. We also touched upon the role of Jesus Christ as a symbol of peace and love, and the importance of accepting His teachings to achieve inner peace and harmony among people.

October 17, 2025

Ignacy and I had a conversation about the importance of freedom in human life. We discussed how freedom allows us to make choices and act according to our desires and values, and how it can lead us to eternal life, heaven, and the ability to love others and God. However, we also acknowledged the potential for freedom to lead us down a path of negativity and harm. We explored the concept of responsibility, which is closely tied to freedom, and how it requires us to take responsibility for the consequences of our choices and actions. Ignacy expressed his determination to improve his English skills and make a positive impact on others.

October 28, 2025

Ignacy and I had a conversation about his work as a priest and his experiences at school. He shared that he felt tired after working with the children for a long time and discussed his daily routine, which includes prayer, exercise, and attending mass. Ignacy also expressed his belief in Jesus Christ and the importance of prayer in his life. We also discussed Ignacy’s English skills, and I promised to help him improve. Towards the end of our conversation, Ignacy asked about a famous singer, Freddie Mercury, and the meaning of the song “I Want to Break Free.” I explained the idiomatic expression “break free” and its meaning.

November 1, 2025

Ignacy and I had a conversation about his family’s olive oil production and its history. We discussed the legacy of his grandpa, Antonio Soler, who presented the product at the international fair in Paris in 1900. Ignacy shared memories of the aroma of olive oil in his childhood home, which was near the production site. We also talked about a booklet from Antonio Soler, featuring a price list and details about their products. Unfortunately, the production ended in the 1970s.

November 4, 2025

Ignacy and I had a conversation about his daily routine and the importance of maintaining both physical and spiritual health. He shared that he wakes up at 5 am every day to exercise and pray, and he runs and swims regularly to keep his body in good condition. Ignacy emphasized the importance of living for others and serving others, and he believes that having a good physical and mental condition is essential for being a good priest. He also mentioned that swimming is a healthy sport, even though it is slower than running.

Volver a escribir

Uno se sienta otra vez al frente de la pantalla y se hace una serie de preguntas fundamentales: ¿por qué escribir, para quien teclear la claviatura, qué es lo que hago ahora?

Hace años escribí unos mil post en este wordpress y los borré sin posibilidad de volver a recuperarlos. Dejé de escribir pues me di cuenta que era aquello un buscarse a si mismo sin posibilidad de apertura a los demás. Me he convencido que plasmar en los medios de comunicación las propias ideas, experiencias, vivencias, fotografias o pelis es algo que lleva de por sí a una afirmación del propio ego. Sí, ciertamente es muy facil engañarse diciendo que lo hacemos por y para los demás, en definitiva uno se está buscando a sí mismo y su autoafirmación, no dejamos de afirmar nuestro yo en todo lo que hacemos.

¿Es esta una postura cristiana? No. Ser cristiano es una lucha para dejar de ser el centro y centrarse en Cristo y por El, con El y en El centrarse en los demás. No es fácil ser cristiano, no es fácil ser sacerdote, no es fácil ser santo.

He dejado de escribir. ¿Por qué razón o motivo? Muy sencillo: la salud me lo impide. Llevo diez minutos sentado en frente de este ordenador y se muy bien, que para escribir algo que se leible, interesante y que aporte algo, hay que sentarse un buen rato, pensar y sin música -yo por lo menos- teclear, corregir, quitar, pegar… hay que estar sentado un buen rato: un buen artículo de dos o tres folios conlleva por lo menos una hora de sentada. Mi columna no me lo permite. No puedo estar sentado más de media hora. Cuando estoy en el confesionario hago ejercicios de todo tipo entre penitente y penitente: aguanto porque no hay más remedio, no hay más tu tía.

Por eso me he dedicado últimamente al ejercicio físico, que aunque según el decir de san Pablo no es muy útil, pue es el ejercicio de la piedad lo verdaderamente provechoso para el hombre, hay que añadir que cuando el cuerpo funciona el alma se despierta y funciona también mejor. Las dualidades platónico agustinianas nunca me han convencido. Preferio la tridimensión antropológica del ser humano: cuerpo, alma y espíritu. Desde la dimensión espiritual, que es una realidad relacional – capax Dei- se entiende mejor la visión del cielo: la resurrección del cuerpo en su realidad espiritual.

Acabamos este año 2025, año de la esperanza. Bueno todavía quedan un par de meses. Para mi este año jubilar ha sido un año de alegría y retos deportivos. He participado y acabado el IronMan 70.3 el 8 de junio en Varsovia con un tiempo de 7 horas 11 minutos, mi primer medio IronMan¨! Y el 28 de septiembre corrí, también en Varsovia mi primer maratón en 4h28´. Pienso que debería cuidar de mi desarrollo espiritual por lo menos tanto como cuido mi cuerpo para estar en forma. Ese es mi deseo, ese es mi propósito Deo adiuvante!