
Se afirma aquí la encarnación como una realidad que concierne a toda la historia, la cual es historia de transformación del mundo a través del trabajo. Por eso interesa destacar el papel del Verbo a la vez como mediador en la creación y como artífice de la redención. Con ello se caracteriza el trabajo de los hombres como una continuación de esta obra creadora que tiene al Verbo encarnado como causa eficiente, ejemplar y final; además, esta colaboración se encamina, a lo largo de las vicisitudes de la historia, a una plenitud que deriva del misterio de Cristo considerado en su globalidad.
Francisco A. Castro Pérez. LA LUZ DEL VERBO ENCARNADO – La encarnación como principio antropológico y eclesial en el Concilio Vaticano II.Posted byignacysoler